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DESCUBRIENDO IFS: CONOCIENDO AL EXILIADO Y AL SELF

Actualizado: 3 jul

Este artículo es una continuación de "Qué es el Sistema Familiar Interno" y "Descubriendo IFS: Conociendo a los protectores" Te recomiendo que leas los artículos anteriores para comprender mejor este.


En el artículo anterior, conversamos sobre el concepto de parte protectora. Su presencia indica que una o más partes nuestras han sido exiliadas.

Estas partes exiliadas son como niños o partes muy jóvenes que han experimentado un trauma, han sido sometidas a heridas vinculares o han sido desvalorizadas de alguna manera.

Como resultado de estas experiencias, adquieren una carga y son Exiliadas por las partes protectoras.







CÓMO SE EXILIAN LAS PARTES 


De pequeños somos sensibles y vulnerables, esto hace que ciertas experiencias puedan impactarnos de forma duradera. Esto puede ser causado por sola una experiencia o por repetidas experiencias durante un período prolongado.


A continuación se citan algunos ejemplos de experiencias negativas:


- Descuido

- Heridas de apego

- Humillación

- Violación de límites

- Juicio repetido

- Rechazo

- Falta de conexión con los padres.


Como consecuencia de estas experiencias, el niño adquiere una carga que está representada por las emociones, sentimientos y creencias que vivió en aquella situación.

Aquí se crea una parte, que es modelada por la carga que le otorga la experiencia o el trauma.


En ese momento, esta parte queda separada y aislada del resto del sistema; por eso se le llama Exiliada.

El Exiliado lleva consigo el recuerdo, las emociones y las sensaciones de la situación vivida; siguen congelados en el pasado cuando fueron heridos.


Otras partes les temen porque si afloran emociones vulnerables, pueden volverse abrumadoras y afectar la capacidad de funcionamiento de la persona.

Desde la perspectiva de los protectores, aislar esas partes es una forma de sobrevivir y de autoconservación.


Sin embargo, la consecuencia negativa de exiliar nuestras partes niñas es que también nos desconectamos de sus cualidades positivas, como la curiosidad, la espontaneidad, la conexión y la creatividad.


PROYECCIÓN, EXILIO Y SOMBRA


El concepto de Exiliado está relacionado con la sombra y la proyección Junghiana.

Como hemos visto, los protectores reniegan de la peligrosa vulnerabilidad de estas partes exiliadas, lo que los lleva a proyectar criticando en otros, una característica repudiada propia.


Supongamos que un individuo pertenece a una familia o cultura que desalienta la expresión de una emoción o actitud específica. En tal escenario, el Directivo puede intentar reprimir las partes que exhiben esta emoción o actitud y también puede condenar a las personas que la muestran.


Cuando proyectamos, rechazamos no solo nuestros propios sentimientos y partes, sino también los sentimientos y partes reales de la otra persona.


Los Exiliados buscan redención; quieren ser vistos y reconocidos. Podrían sentirse atraídos por situaciones y personas que se asemejen a las características del momento en fueron heridos.


El SELF


IFS reconoce que todo el mundo tiene un asiento de la conciencia, que se llama el Self (el Ser).

Durante nuestra crianza, nos desconectamos del Self y permitimos que diferentes partes tomen el control de nuestras vidas.

A pesar de ello, el Self permanece intacto y no puede ser dañado.


Esta desconexión también la fomentan nuestros cuidadores; de hecho, la mayoría de nosotros no ha tenido padres que puedan modelar el Self.

Al ser guiados por el Self en lugar de la Parte, se experimenta calma, claridad, entre otras cualidades.

El Self puede identificarse como la capacidad de observar nuestros procesos internos.


Encarnarlo no es un estado binario; de hecho, IFS reconoce que existen diversos grados de presencia del Self.

Podemos reconocer su presencia cuando una o más de esas cualidades están presentes:


• Curiosidad

• Calma

• Confianza

• Compasión

• Creatividad

• Claridad

• Coraje

• Conectividad


Cuanto más te familiarices con estas cualidades, más fácil te resultará reconocer cuándo estás en el Self y cuándo no.


Uno de los objetivos principales de la terapia de Sistemas Familiares Internos (IFS) es dejarse guiar por el Self y no por nuestras partes. Esto se logra construyendo una relación tanto con nuestro Self como con nuestra parte. A veces, puede resultar fácil acceder a nuestro Self, mientras que en otras ocasiones, nuestra Parte protectora puede intervenir debido a nuestra falta de confianza en la capacidad del Self para liderar el sistema.


A medida que desarrollamos una conexión más profunda con nuestro Self, las diferentes partes de nuestra personalidad no desaparecen por completo. Sin embargo, pueden aprender a pasar a un segundo plano y no desempeñar un papel tan dominante como antes.

Esto se debe a que desarrollan una relación de confianza con nuestro Self.


De todos modos, recuerda que es raro que alguien esté en un estado de Self puro donde simultáneamente experimente las ocho cualidades descritas anteriormente.


SEPARACIÓN DE NUESTRAS PARTES


Podemos encarnar más energía del Self y desarrollar una relación con nuestras partes cuando no estamos tomados por ellas.

Cuanto más te familiarices con estas cualidades, más fácil te resultará reconocer cuándo estás en el Self y cuándo no.

Podemos usar cierta cualidad del Ser para relacionarnos con alguna parte específica.


Por ejemplo: Cuando nos activamos por alguna situación, podemos sentir Curiosidad por la reacción de nuestra parte; esta conciencia que reconoce que una parte fue desencadenada es el primer paso para separarse de ella. 

Entonces, en lugar de dejar que nuestras partes sean el disparador para interpretar los acontecimientos, podemos tener una mayor perspectiva de la situación observando los diferentes puntos de vista; esto trae Claridad.

Cuando abordamos las reacciones con Curiosidad y Claridad, es más probable que experimentemos Calma, por lo que, en lugar de actuar desde una parte, podemos permanecer centrados y elegir hacer algo diferente que no provenga de la reacción.


A menudo, tendemos a juzgar a las partes en función de sus acciones sin comprender sus motivos. Sin embargo, si somos más empáticos y compasivos con ellas, podremos comprender por qué se comportan como lo hacen. Esto puede ayudarnos a desarrollar un sentido de compasión hacia ellas.


IFS no quiere deshacerse de las partes; por el contrario, reconoce la importancia de su rol cuando está equilibrado y se deja guiar por el Self.

Al igual que otros sistemas, como la familia, la empresa y las naciones, funcionan mejor cuando se designa el liderazgo. Cuando el Self emerge como guía principal, descubrimos que tiene la clave para la sanación y el crecimiento.


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